Según la encuesta aplicada por la firma cosmética Blistex, existen en el planeta de las famosillas, al menos unas cuentas con bocas de lo más horrorosas, feas y asquerosas que se han visto; diríamos que jamás entrarían por decir un ejemplo, en una campaña de marketing, ni lograrían el beso del príncipe azul.
Para encabezar la lista, tenemos a Amy Winehouse, destacada cantante a la que incluso le falta un diente canino, probablemente debido a sus excesos con el alcohol y las drogas, o quizás se le quedó atascado en un trozo de pan, si es que todavía lo come.
Otra que conocemos por lejos, es la boca de la actriz Melanie Griffith, con un labio superior que más bien parece una suela de zapato delineado en los bordes simulando un labio normal. Observándola bien, los labios de esta rubia, son realmente feos y desproporcionados, un fracaso de la cirugía cosmética o lo que sea que haya realizado como intervención.
Otra boca emblemática por su fealdad, es la de Pamela Anderson, otra rubia que ha sucumbido a las garras de la cirugía extrema llegando a intervenir sus labios que ya parecen dos cojines de lana de esa con la que se fabricaban los colchones en la antigüedad.
Y para terminar con el listado de catástrofes de la moda labial, la actriz Reneé Zellweger nos muestra el fracaso en persona de lo que son los rellenos botulínicos y todas esas vainas industriales que se inyectan las desproporcionadas y exhibicionistas actrices y todo ser de la farándula, ansioso de fama y pantalla sin importar lo horroroso que llegan a ser con sus inventos para llamar la atención del público.
Foto: eletrostars