No quiero ser lapidaria, pero esta vez si se pasaron, al menos Marni, que presentó unas colecciones de horror, con chanclas enormes, llevadas con calcetines y ropa tan suelta que no se si sabe si la que va adentro es una mujer o un hombre, o en el mejor de los casos, ni se alcanza a ver si es gorda o delgada, da lo mismo. Todo parece un trapo tirado encima.
Los zapatos y las carteras complementan al perfecto la colección de Marni, que va mas cargada a los colores tierra, con tejidos pesados mezclados a otros livianos y tiras por aquà y por allá.













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