Manchas de vino y salsa de tomate en la ropa: cómo quitarlas fácilmente

Si te encuentras leyendo esta nota es probable que ya te hayas percatado de algo: las manchas tanto de vino como de salsa de tomate, sobre todo en las prendas de ropa, son tremendamente difíciles -y complicadas- de eliminar. Como cualquier fanático de la pasta sabe, es casi imposible comer pasta con salsa de tomate […]

Si te encuentras leyendo esta nota es probable que ya te hayas percatado de algo: las manchas tanto de vino como de salsa de tomate, sobre todo en las prendas de ropa, son tremendamente difíciles -y complicadas- de eliminar. Como cualquier fanático de la pasta sabe, es casi imposible comer pasta con salsa de tomate sin también acabar poniéndola en la ropa. Por suerte, seguir algunos consejos profesionales de limpieza puede ser de enorme utilidad para poder conseguir el propósito de todo ser humano: retirar, con cuidado y de forma efectiva, las manchas tanto de salsa de tomate como de vino de nuestra ropa preferida.

Manchas de vino y salsa de tomate en la ropa

Cómo quitar las manchas de salsa de tomate de la ropa

Lo cierto es que no hay nada peor para la ropa que una mancha de salsa de tomate. Y quizá te plantees justo en estos momentos por qué tiende a ser tan difícil o complicado eliminarla, especialmente cuando se impregna tanto en la prenda.

El motivo debemos encontrarlo tanto en su alto contenido en grasa (por el aceite que habitualmente se utiliza en la fritura del tomate), como por su llamativo y característico color. Ambos se combinan a la perfección para producir en nuestra ropa más favorita una mancha que, al final, es tremendamente difícil de quitar.

¿Y cuál es el resultado? Si no sigues algunas pautas básicas y útiles, si bien es cierto que la mancha -al menos en color- acabará disminuyendo y casi desapareciendo, es normal que deje un cerco que siempre recuerde a ella.

No te pierdas: Cómo quitar manchas de sangre de la ropa

En primer lugar, no es aconsejable intentar quitar ninguna mancha en seco únicamente, especialmente en aquellas prendas de ropa que te encantan, pero no estás del todo seguro/a de cómo limpiarlo de manera adecuada. Es recomendable incluso marcar con un trozo de cinta de pintor, o un pin, para marcar el lugar y llevarlo a la tintorería lo antes posible. Esto ayudará a que en la tintorería localicen la mancha:

  • Para obtener mejores resultados, debes tratar las manchas en prendas lavables lo antes posible. Así, cuanto más rápido se trate de quitar la mancha, menos probable será que se endurezca.
  • En caso de que exista un exceso de sólidos, debes raspar o cepillar la mancha con suavidad. Seca el líquido con la ayuda de un paño limpio (y sin pelusa, para evitar que queden restos del paño en la mancha). Eso sí, debes evitar frotar -algo tremendamente común que todos hacemos-, dado que puedes extender la mancha, y además, dañar las telas más delicadas.
  • Trata previamente la mancha con un detergente líquido para la ropa, o con jabón para platos, empezando por los bordes exteriores de la mancha, y luego avanzando hacia el centro. Aplícalo con la ayuda de un cepillo de dientes suave, o con cualquier otro cepillo (pero que tenga cerdas suaves).
  • Luego remoja el área o la zona que se ha manchado con un poco de agua fría, durante al menos 5 minutos.
  • Lava ahora la prenda con detergente y con un blanqueador con oxígeno, pero utilizando agua caliente, toda la que sea permitida de acuerdo con la etiqueta de cuidado de la tela que encontrarás en la prenda.
  • Seca la prenda al aire, dado que puede ser difícil comprobar si la mancha realmente ha desaparecido cuando la tela se encuentra aún mojada.
  • ¿Y si la mancha aún persiste? En este caso debes volver a tratar la mancha, esta vez con un spray de prelavado. Luego vuelve a lavarla con detergente y blanqueador con cloro (si la prenda es blanca), y con blanqueador de oxígeno si la tela es de color.

Cómo limpiar las manchas con salsa de tomate

¿Y qué hacer con las manchas de vino?

Si tu ropa se ha manchado de vino no es necesario que te preocupes, solo tienes que seguir un proceso sencillo y simple para conseguir eliminar el incómodo y molesto vino tinto en cualquier tela que sea lavable.

¿Qué necesitas? Un paño de algodón blanco limpio, un cuenco o tazón, sal de mesa común y agua hirviendo.

En primer lugar intenta quitar la mancha de vino tinto con un paño húmedo de algodón blanco, de esta forma conseguirás absorber el exceso de vino, pero evita frotar, ya que este movimiento -en realidad incorrecto- establecerá y dejará la mancha fijada.

Desliza ahora un tazón o cuenco debajo de la tela, centrando la mancha sobre el tazón. Asegúralo con la ayuda de una banda de goma grande. Luego cubre la mancha con una generosa cantidad de sal común, y déjala reposar durante al menos 5 minutos. De esta forma, permitirás que la sal empiece a absorber el líquido que aún contiene la mancha.

Lentamente y con cuidado de no quemarte, vierte un poco de agua hirviendo sobre la mancha. Y, finalmente, utiliza la configuración de la lavadora de lavar con agua más caliente, y lava la tela.

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