Cremallera atascada o rota: guía rápida para solucionarlo fácilmente

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La cremallera, aunque no lo creas y aunque -seguramente- casi ni te percates de su presencia, se convierte en un elemento básico indispensable en nuestra vida diaria. ¿Sabes por qué? Fundamentalmente porque mantiene muchas de nuestras prendas favoritas, desde vaqueros a chaquetas pasando por mochilas o bolsas de lona, perfectamente bien cerradas. Aún así, a pesar de que es un elemento tan simple como sencillo y fácil de utilizar, casi todos hemos experimentado en alguna ocasión la frustración que supone que, de repente, la cremallera se atasque. Además, como si de la auténtica “Ley de Murphy” se tratase, lo más habitual es que esto acabe ocurriendo en el peor momento, ya sea cuando tienes prisa y necesitas acudir a un evento ineludible (sin tiempo para poder cambiarte de ropa), o cuando ya te encuentras fuera de casa y, por ejemplo, acabas de salir del coche. ¿Cómo solucionarlo? ¿Qué podemos hacer para desatascar la cremallera de nuestra chaqueta favorita?. La solución es más sencilla de lo que piensas. Y es que cuando las cosas simplemente no se mueven, despegarlas puede ser más fácil de lo que crees…

Cremallera atascada o rota

Los motivos por los que una determinada cremallera puede acabar atascada suelen ser bastante variados. Desde un borde de la tela que se queda atrapada en el interior del dispositivo, hasta la rotura de uno de los dientes. O incluso que la cremallera acabe por salirse un poco de su sitio… no siguiendo el camino que en realidad debería de seguir.

También un fallo mecánico, o un culpable externo (como determinados residuos o el óxido) pueden hacer que la cremallera se termine atascando. Afortunadamente, la solución es relativamente simple, fácil y sencilla. Y solo tienes que seguir algunos de los trucos que te proponemos en los siguientes apartados.

Con la ayuda de un lápiz de grafito

El grafito es habitualmente conocido por su uso en lápices, al ayudarnos a escribir o a dibujar cuando queremos. Pero, ¿sabías que también puede convertirse en un fantástico lubricante en seco?.

Una de las mejores formas de arreglar una cremallera atascada (desatascándola) es coger un lápiz de grafito y frotar la punta del lápiz sobre los dientes. Para ello debes frotarlo suavemente sobre los lados frontal y posterior de los dientes, así como en las ranuras, y hacerlo con paciencia y un poco de constancia, lo mejor que puedas.

Esto debería ayudar positivamente a la hora de aliviar la fricción entre las distintas piezas de metal, y ayudar a que la propia lengüeta de la cremallera se deslice hacia abajo y hacia arriba sin ser forzada.

El lápiz de grafito es útil para detascar cremalleras

En caso de ser necesario, también puedes usar un poco de bálsamo labial o de jabón en barra. Así, empieza con la cremallera primero hacia arriba, para luego aplicar lentamente el lubricante a los dientes. Luego, con cuidado, empuja la cremallera hacia abajo, un poco más, y vuelve a aplicar lubricante para continuar haciéndolo, así hasta que la cremallera baje completamente.

Eso sí, si has dejado un poco de marcas de lápiz que pueden acabar manchando tus manos o la ropa, solo tienes que volver al área manchada y utilizar una goma de borrar, útil para aclararlo un poco y retirarlo.

Descubre también: Cómo arreglar una cremallera que se abre

Con jabón de barra

Aunque pueda ser un tanto complicado, si no dispones en casa de un lápiz de grafito, pero sí una barra de jabón, puede servir como método para arreglar la cremallera atascada, en especial si no tienes un lápiz a mano.

Y es que, como sucede con el grafito, el jabón en barra también puede ser tremendamente útil al actuar como lubricante, ayudando a aflojar la tensión entre los dientes y el propio tirador de la cremallera.

Barra de jabón

Es tan sencillo como frotar la barra de jabón seco en ambos lados de los dientes, permitiendo que la sustancia jabonosa cubra el área afectada y la haga un poco más resbaladiza. Luego, simplemente dale un tirón a la cremallera, hasta que se suelte.

Finalmente, con el fin de limpiar los trozos de jabón que han podido quedar, pasa por las ranuras un trapo de tela o un pañuelo.

¿Y si no dispones de un jabón en barra? Puedes sustituirlo por un poco de vaselina o bálsamo labial. Ambos podrás aplicarlos con la punta de los dedos. Y también funcionarán con nuestra cremallera atascada.

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